Fausto - La ola de frío
Pues sí amigos, esta mañana por primera vez he encontrado mi coche, que el pobrecito duerme en la calle, con su pequeña capa de hielo y escarcha:
Pero no penséis que un coche en un garaje no sufre… ¡eh!
Aún así, ¡No temáis al frío!. ¿Qué puede pasar?
Es la gran hora de salir a la calle y dar rienda suelta a vuestra creatividad:

En cierto modo yo disfruto mucho con el frío… Es sólo imaginar que no está ahí. ¿No me creéis?
Vale, ninguno de esos era yo… ¡pero apuesto a que sí me imagináis así!
En fin, algo bueno tenía que tener… ahora me ahorro bastante en frigorífico:
- Fausto con la mente congelada, incapaz de pensar en nada más que no sea en taparse con una buena manta-