SÁLVAME

Publicado en por nmarme

SÁLVAME, el programa presentado por Jorge Javier Vázquez y Paz Padilla, es en la actualidad el programa más controvertido de la parrilla televisiva. Con demandas que se salen ya de los cajones y quejas vertidas en numerosas entidades públicas y medios, este programa que ocupa la sobremesa de los hogares españoles no cesa día a día en su empeño de alimentar el morbo y la denominada "telebasura".

 

 

 

Sus colaboradores, a los que el propio Jorge Javier ha descrito como "lo mejor de lo peor", son una caterva de incultos maleducados que entienden su trabajo no como un servicio de información a la sociedad, sino como un "foro" de discusiones, polémicas, insultos de unos hacia otros y hacia famosetes de poca monta, de acusaciones varias y de verter informaciones sin estar cotejadas. En todo caso cabría salvar a Lydia Lozano, la única periodista titulada entre toda esa chusma (que de periodistas tienen lo que yo de monja alférez), encabezada por Belén Esteban, quien ya cansa con su niña, los de Ubrique y su pésimo vocabulario, modos y maneras.

 

 

¿Cómo vamos a poder enseñar en las aulas que el esfuerzo, el estudio y el trabajo son los que proporcionan una vida digna si día a día vemos cómo esta panda de analfabetos que propician el insulto, la mentira y el cruce de acusaciones cobran una auténtica pasta por hacer NADA? Difícil papel tenemos los docentes en las aulas con los contenidos televisivos que hay en la televisión en España. ¿Y es que nadie va a hacer nada para evitar este tipo de programas tan vergonzosos? Más de la mitad de las quejas que hay contra Telecinco (26 de 40) son sobre este programa. La cadena no hace nada porque la audiencia de este esperpento (fiel reflejo del perfil del público que acude al plató de Telecinco para ver este programa) es, por desgracia, la que predomina en nuestro país (inculta y manipulable, sin capacidad para pensar y elegir por sí misma), y ahí la educación tiene mucha culpa. Como educadores, padres, gente que forma parte de una sociedad democrática y justa, deberíamos velar por la transmisión del valor del trabajo, del esfuerzo, del estudio, para que sean estos medios los que lleven a conseguir buenos puestos de trabajo y buenos sueldos, y no el camino del analfabetismo, la incultura, la pésima educación y la vaguería más sublime.

 

Por favor, SALVEMOS a nuestros alumnos e hijos de toda esta basura y propiciemos una soledad más justa y democrática para todos.

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